Desde niña soñaba con pueblos navideños mágicos. Alsacia lo es: Luces, mercados, fachadas, música. Pero me abrumé. Demasiados pueblos, demasiada Navidad. Y ahí entendí que saturar no es disfrutar.
Lo que me movió: Un gran aprendizaje para mi vida creativa:la belleza necesita espacio.
El corazón también.Clari

Mi ruta en Alsacia (4 días)
- Colmar: El pueblo más mágico de la región
- Eguisheim: Mi favorito, circular y encantador.
- Riquewihr: El más navideñ
- Kaysersberg: Precioso, la base perfecta.
- Estrasburgo: Considerado la ciudad de la Navidad.
- Mercados navideños: Lindos, pero todos muy parecidos.
- Ruta escénica por viñedos: Una pausa necesaria.


